
Cada cumpleaños que llega es el signo inequívoco de cómo va pasando el tiempo.
Cada etapa en la vida del hombre es un mundo para cada uno. En la niñez, en la adolescencia, en la juventud, las cosas que pasan en cada etapa son un mundo; en muchos casos esos mundos no volverán más y sólo los recordaremos por lo que significaron para nosotros.
Sin embargo, es bonito poder recordar cómo fueron esos mundos. Lewis Carrol, en su obra Alicia en el país de las maravillas, nos da una muestra de cómo recuerda ese mundo suyo de la niñez, nada raro que tenga todas esas imágenes cautivantes y misteriosas, el mundo de cada uno tiene los recuerdos que cada uno quiere que tengan.
Hoy me tocará también recordar esos viejos mundos perdidos, sin embargo es interesante ver cómo esos mundos que quedaron en el pasado, perdidos en el tiempo, no pueden ser revividos debido al poco tiempo: los hábitos hacen que cada día que pasa tengamos menos tiempo.
Pero hoy lo intentaremos: cumplir años debe ser el momento para poder viajar nuevamente por esos mundos para recordarlos y revivirlos.
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